domingo, 20 de julio de 2014

CRITERIOS DE PUNTUACIÓN DEL CANTO DEL MALINOIS-WATERSLAGER


        El presente texto es una traducción de un fragmento del libro Il Canarino Malinois Waterslager de G.P. Mignone editado en 1970 por Edizioni Encia. Han pasado muchos años y la valoración del canto Malinois ha ido variando, pero creo que es interesante echar un vistazo a los puntos de partida para saber de dónde venimos.

        El sistema de atribución de puntos a los canarios individualmente o en cuartetos (equipos) es el mismo que el adoptado para el Harzer alemán, conocido como sistema de los múltiplos de 3; es decir, los puntos son 3, 6, 9 o 12 puntos. Esta forma de enjuiciar es consecuencia de que los enjuiciamientos los hacían 3 jueces, con lo que la puntuación global venía expresada en múltiplos de 3.
        Para el Malinois-Waterslager la escala de canto internacional fue acordada en junio de 1955 en Amberes bajo la dirección de Lode J. Tielens, en una reunión  de expertos de la Asociación Malinois de Bélgica, Holanda y Francia, bajo el auspicio de la Confederación Internacional Canarícola. Se aplicó el conocido principio de evaluación del canto Harzer Roller del doctor Wolf de Maikammer. En los enjuiciamientos cada melodía se clasifica en “suficiente”, “buena” y “óptima”. Cada una de estas clasificaciones se considera una banda o categoría de Wolf.

Klokkende WS – hasta 12 puntos. – Cada categoría o banda de Wolf recibirá 12 : 3 = 4 puntos.
        Cinco, seis o siete golpes de Klokende en su forma curvada o martillada, con tono profundo,  se colocan en el final de la segunda banda de Wolf y merecen un mínimo de 7 u 8 puntos.. En forma de repique (acampanillada) en el comienzo de la segunda banda o categoría de Wolf  y se le concede 5, 6 puntos.
        La puntuación tiene que ser aumentada de 9 a 12 puntos si los golpes de Klok son más de 7, y se disminuirá si el tono de base es poco profundo o los golpes poco numerosos.

Bollende WS – hasta 9 puntos. - Cada categoría o banda de Wolf recibirá    9 : 3 = 3 puntos.
        Cantada de forma larga, con tono profundo y lentamente se coloca en la segunda banda o categoría de Wolf y puede merecer una puntuación de 5, 6 y hasta 7 puntos. Cantada de forma más corta o más rápida recibirá 3 ó 4 puntos. (primera o segunda banda de Wolf)        

Rollende WS – hasta 6 puntos. -  Cada categoría o banda de Wolf recibirá    6 : 3 = 2 puntos.
        Cantada de forma clara, fuerte y profunda  se coloca en la primera o segunda banda y puede alcanzar una puntuación de 2, 3 o incluso 4 – 5 puntos, según su duración y carácter acuoso.


Chor – Knor – hasta 6 puntos. Cada categoría o banda de Wolf recibirá    6 : 3 = 2 puntos.
La primera melodía (chor) se puede cantar con un tono más o menos profundo, y según su longitud se concederán 4 – 5 puntos, o 2 ó 3 puntos.
La segunda melodía, por el contrario, es casi siempre breve, centrada en la vocal O y se le concede una puntuación de 2 a 3 como máximo. Pero si su tono no es bastante profundo solo se concede 1 punto.
El canario que canta las dos melodías podrá recibir en la ficha 4, 5 puntos, y raramente los 6 puntos máximos previstos en el estándar.

Staaltonen – hasta 9 puntos. Cada categoría o banda de Wolf recibirá    9  : 3 = 3 puntos.
Cantada en modo fuerte, claro y acentuadamente metálica, si termina con resonancia en INGGG y en ANGGG, se considera en la primera banda y se le conceden 2, 3 puntos. Si termina en UNGGG pertenece a la segunda banda y recibe 5, 6 puntos. La tercera banda se reserva al Tjonken (hoy desaparecido).
Si el cantor emite un Staaltoon de varios tonos dominantes  (por ejemplo: da INGGG y UNGG), entonces se le pueden conceder 7 puntos, el máximo atribuible a esta melodía ya que los 8 y 9 puntos solo se conceden al Tjonken  que como se ha dicho más arriba está desaparecido.

Fluiten - hasta 9 puntos. Cada categoría o banda de Wolf recibirá    9  : 3 = 3 puntos.
        Cantada en modo lento y claro, con la forma TI o DI se considera en la primera banda (suficiente) y se le conceden 2, 3 puntos. En la forma TU, DU, incluso de DOU o TOU muy profundos puede alcanzar 4, 6 puntos.
        Si el canario pasa de un tono dominante a otro (de DI a DOU,  o mejor de DI a DU y a DOU) se considera una emisión óptima y se le conceden 7, 8 puntos. El máximo de 9 puntos se concede si las variantes de flautas se emiten frecuentemente, con tonos variables y con flautas de agua en W, de las que hablaremos en el apartado de Woeten,

Woetena – hasta 6 puntos. -  Cada categoría o banda de Wolf recibirá    6 : 3 = 2 puntos.
        Es una melodía que se considera  desaparecida.Se confunde a menudo con  WAT-WAT o con  WET- WET o con TWOUT-TWOUT. Para algunos son  flautas selváticas y que se clasifican como WOETFLUITEN.

Bellen - hasta 6 puntos. -  Cada categoría o banda de Wolf recibirá    6 : 3 = 2 puntos
En forma normal se la considera suficiente, y se coloca en ela primera banda de Wolf, con una puntuación de 1 a 2 puntos. En forma doble, es decir: TI-LOUNG, considera en la segunda o tercera banda y se le conceden 3, 4, 5 puntos.
Belrol - hasta 6 puntos. -  Cada categoría o banda de Wolf recibirá    6 : 3 = 2 puntos.
        Puede emitirse en varios tonos. El Belrol ordinario se coloca en la primera banda (suficiente) con una puntuación de 1, 2 puntos. Con tono profundo en la segunda banda (bueno) con puntuación de 3, 4 puntos. Y en forma curvada en la tercera (óptimo) con 5, 6 puntos.

Fluitrol - hasta 6 puntos. -  Cada categoría o banda de Wolf recibirá    6 : 3 = 2 puntos.
        También esta melodía puede presentarse en varias modalidades: alta, profunda, curvada. El tono alto corresponde a la primera banda de Wolf o suficiente y se concede una puntuación de 1 a 2 puntos. La segunda, que debe ser claramente profunda se le da una puntuación de 3, 4 puntos; mientras que  la forma curvada obtiene una puntuación de 5 a 6.

Tjokken-Tjokkenrol - hasta 6 puntos. -  Cada categoría o banda de Wolf recibirá    6 : 3 = 2 puntos.
Si se canta velozmente tiene categoría de suficiente (1ª banda o zona  de Wolf)  y  recibirá 2 puntos.  Si el canario solo canta Tjokkenrol  recibirá 1 punto.  Tjokken cantado claramente y lentamente tiene categoría de bueno (2ª banda o zona de Wolf) y recibirá 3, 4 puntos. Si el cantor emite Tjokken y Tjokkenrol de forma clara  y lentamente entones se le pueden conceder hasta los 6 puntos.
Schokkel- Watersckokkel - hasta 3 puntos. -  Cada categoría o banda de Wolf recibirá    3 : 3 = 1 punto.
Es una melodía rara en el moderno canto Malinois.

El lector debe tener muy presente que cuando se escucha el canto de un Waterslager, hay que tener en cuenta el canto en su conjunto. ¡Es muy importante!
Especialmente se anota o se guarda en la memoria si el canario canta lentamente o rápidamente, si interrumpe (y cuantas veces) su repertorio, o si lo emite seguido cada vez.
En definitiva, un cantor altamente seleccionado debe cantar todo su repertorio lentamente, sin interrupciones, debe conseguir una alta puntuación en Klokende y debe repetir esta melodía al menos dos o tres veces en el curso de su canto ininterrumpido. Por último, el canto debe ser claro y cristalino.
Esto para los campeones. En los otros casos hay que fijarse en las melodías de agua (cuántas y como se cantan).
Una ventaja relevante de esta evaluación general y panorámica  del canto es la de permitir un fácil paralelismo de escucha y de valoración de varios cantores (equipos de 4) y poder enjuiciarlos por los giros de verdadero valor, así como conceder adecuadamente los puntos de Impresión y de Armonía de equipo. Este método de valorar el canto es sencillo y facilita la valoración por parte de los criadores y aficionados aunque no tengan todavía mucha experiencia.

domingo, 29 de junio de 2014

UNA BUENA REGLA
Toni Zurlo

Un dicho mejicano dice que una casa no se apoya sobre los cimientos, pero sí sobre las mujeres. Yo añadiría que en los criaderos también es así. Muchos han intentado entender qué fue primero, si el huevo o la gallina. Yo no lo sé, pero sé que no puede existir uno sin la otra y que la calidad del huevo depende de la calidad de la hembra. No hay que tener en cuenta los casos excepcionales en los que de un huevo pequeño nace un canario que sea robusto y viceversa. Partiendo de una pareja normal, procedente de padres normales, tendremos huevos corrientes que darán ejemplares también normales. Normalmente un criador, viendo el huevo, excluidas las excepciones, puede saber cómo será de adulto el canario que nazca.
  Si yo tuviese una hermosa hembra pero que pusiese huevos pequeños o demasiado gruesos o con cascara muy fina o rugosos, me daría hijos que no serían adecuados para la reproducción ya que existe el grave riesgo de que transmitiesen esa tara o defecto. A la misma conclusión llego con aquellas hembras que ponen pocos huevos.  Por experiencia se que las hijas heredarán esta características.
En el momento de la reproducción se deben anotar los pájaros nacidos, los que han sido bien alimentados y todo aquello que pueda ser útil para la selección de los futuros reproductores; es conveniente añadir anotaciones para los huevos: cantidad, peso, forma, cáscara, etc.
Después de la muda con las anotaciones en la mano observamos la talla y la forma, así como el canto de los machos, y hacemos una primera selección. En la naturaleza el ambiente hace una selección genética, en el criadero es el hombre, y recordamos que antes de obtener un campeón debemos hacer la cría tomando siempre  los valores medios  más altos. Pero los valores medios deben ser de todos los aspectos, no solo del canto, y uno de los valores medios más importantes son los referidos a las cualidades reproductoras. Si obtenemos bastantes canarios tendremos más entre los que escoger y avanzaremos más rápidamente en nuestro proceso selectivo.
Si pensamos obtener campeones solo comprando los campeones de los concursos no conseguiremos nada y los campeones que podamos obtener serán de casualidad y nunca serán buenos transmisores de las cualidades que tienen

jueves, 22 de mayo de 2014

HEMBRA “RECESIVA” ACTO SEGUNDO. COLOQUIO CON TONI ZURLO.

Emanuele Spagnolo

Continuación de los dos artículos anteriores sobre La Hembra Recesiva.


      Después de la publicación de los artículos sobre la elección de las hembras Toni Zurlo ha decidido reunirse para poder ampliar y aclarar algunos de los temas tratados.
Lo que voy a tratar de escribir es el relato del pensamiento de Toni, una voz solitaria, que con valentía y humildad lleva adelante un discurso personal experimental, revolucionario y cuyos resultados están ahí para todos los aficionados.
Para comprender el efecto perturbador de las declaraciones de Toni sobre mis convicciones personales es bueno saber que me considero un “Zingoniano ortodoxo " (seguidor de las enseñanzas de Umberto Zingoni, uno de los creadores del Fiorino y autor del magnífico libro Canoricultura, editado por la FOI) y  trato de llevar a cabo la cría de canarios constituyendo un tronco o stam  a través de la práctica de la consanguinidad.
Veamos ahora lo que dice Toni. Tres son los puntos fundamentales, concatenados entre sí:
1 – Cuando se habla de hembra recesiva se habla de una recesividad en sentido absoluto, no referida solo a su criadero.
2 – No se deben construir troncos (canarios de una raza con unas características determinadas pertenecientes a un criadero), sino salvaguardar la raza. Un buen canario debe ir bien en cualquier criadero, no solo en el tronco o stam al que pertenece, porque de lo contrario nos encontraríamos casi frente a dos razas diversas.
3 – No a la consanguinidad como regla de cría.
Es fácil comprender cómo estas afirmaciones me han hecho saltar en la silla; pero a pesar de que soy "ortodoxos" no soy ni fanático ni maniqueo y he escuchado con mucha atención las palabras de Toni, porque cada declaración en apoyo de sus hipótesis fue corroborada por sus experiencias, meticulosamente apuntadas  en numerosas páginas de notas (¡un verdadero proceder científico!). Toni es también un conversador agradable, cuya pasión por los canarios brilla constantemente en sus palabras. Finalmente, los resultados obtenidos son, indiscutiblemente excelentes.
Primer punto: la recesividad y la dominancia de algunos sonidos sobre otros. Según Toni los sonidos de frecuencia más alta son en algún modo dominante sobre otros, y contrariamente, aquellos más bajos (y más típicos) son recesivos. Dice Toni: No sé si estos sonidos son dominantes o recesivos sentido estrictamente genético. Pero mis observaciones me han llevado a individualizar a ciertos ejemplares con características que llamo dominante, y otros, diferente de los primeros, que llamamos recesivos; son estos los que transmiten el canto típica si se acoplan oportunamente. Los ejemplares dominantes son en general robustos, agresivos, de buena talla; sería oportuno llamarles ejemplares “alfa-dominantes”. Los otros son de talla ligeramente inferior, menos agresivos, de color más débil; sería más correcto llamarles “beta-subordinados”. Toni continúa: Veo al  ejemplar dominante como un vaso lleno de agua, el recesivo como un vaso vacío. Si se echa recesivo con recesivo el vaso continúa vacío; si se echa dominante con dominante, como se añade agua a un vaso ya lleno,  el agua se desborda y se sale fuera de los recipientes que comienzan a perder sus sonidos más típicos. Si se empareja dominante con recesivo se obtiene un canario equilibrado. Los stams o troncos degeneran porque se hacen parejas de dominante con dominante, y luego para recuperar lo perdido se va corriendo a comprar canarios a Bélgica.
Ciertamente asociar el canto a lo físico y al carácter del canario es una declaración audaz y algunos incluso podrían sonreír. Pero pensándolo bien se deja de sonreír: ¿Te acuerdas de la charla sobre la selección natural? Si tomamos un grupo de canarios de cualquier raza seleccionada y lo ponemos en un gran aviario dejando a los ejemplares libertad para aparearse entre sí, dentro de unos años tendremos un retorno a la naturaleza: los rizos tienden a disminuir, el tamaño se reduce en las tallas grandes, las moñas abundantes tienden a desaparecer, la canción - supuestamente - se modificará con rapidez, se hace cada vez más aguda y perderá primeramente  las notas de agua.  Al elegir las hembras más hermosas y fuertes, las que primero se van a alimentar en la pajarera, elegimos las que habrían sido favorecidos en la naturaleza y tal vez demos un paso atrás en nuestro trabajo selectivo y nos acercamos más al tipo salvaje.
La teoría de Toni nace de una atenta observación sobre el terreno; transcribiré algunos ejemplos de cómo ha llegado a esta conclusión: Un año ya había clasificado las hembras. En un aviario tenía alojadas las mejores, hermosas, fuertes, de un hermoso color amarillo, la piel de color rosa con un poca de grasa en el abdomen que indica un buen estado de salud; en otro aviario tenía todos los descartes, las hermanas más feas, color difuminado, pequeñas, incluso algunas con la piel rojiza, todos listos para ser vendidos en la pajarería. El día fijado para la venta de repente me cambió la idea, me quedé con los feos y vendí las mejores. Bueno, ese mismo año, con los hijos de esas canarias, gané todo: equipos, parejas e individuales. ¡Quizá fue la casualidad, o la suerte, pero en todas partes mis canarios sobresalieron! A partir de ahí comenzaron mis reflexiones.
Otro ejemplo: En apoyo de mi teoría voy a contar otro suceso. Tenía una hembra que pensé  que me podía dar buenos resultados. La emparejé con mis tres mejores machos. De los tres emparejamientos nacieron ejemplares de gran calidad, tanto es así que he formado un equipo excepcional de medio hermanos. Lo más importante a subrayar es que todos los hermanastros cantaban bien, pero cantaban de manera diferente entre sí (la armonía era 0). ¿Cómo llamar a la hembra que me ha dado tales resultados? Yo la llamo recesiva. (¿Se la podría llamarla Transmisora? Se la llame como se la llame es una hembra a mantener)
Toni no cree en la necesidad de conseguir un stam o tronco, que él ve como un intento de seleccionar una raza dentro de la Raza. Si un canario va bien en mi criadero, también debe ir bien en el tuyo y en el suyo. No es posible que a mí me de buenos resultados y si lo echo con tus canarias de unos resultados mediocres. Si son la misma raza los resultados deben ser siempre buenos.
El debate, en este punto me parece quizás demasiado simplista y los puristas de la consanguinidad pueden hacer gestos de desaprobación.  ¿Pero cuántos tienen  realmente un tronco o stam que  de buenos resultados de forma constante?
Si los criadores de fama recurren, para refrescar su propio stam o tronco, a la adquisición de reproductores belgas cada dos años ¿cómo pueden hablar de stam o tronco? El stam o tronco lo veo como un grupo de canarios cerrado al exterior, donde durante años no entra nueva sangre y donde la consanguinidad más o menos estrecha es la regla de los emparejamientos.  Si un criador adquiere en canarios en Bélgica, gana y pocos años después obtiene ejemplares más o menos válidos y vuelve otra vez a comprar en Bélgica nuevos reproductores, no aplica ningún criterio selectivo y sigue adelante solo por su capacidad de criador, entrenador (en el canto de los canarios) y emprendedor. Recurrir cada año a la adquisición de nuevos reproductores lleva a una situación de heterozigosis en el criadero que puede dar óptimos resultados en un primer momento por el conocido fenómeno del aumento del vigor en la primera generación), pero que termina allí si no se prosigue la selección con un método preciso que puede ser la consanguinidad o la elección de ejemplares ”recesivos” para unirlos a los “dominantes”.
Debíamos preguntarnos por qué los canarios belgas dan tan buenos resultados en nuestros criaderos; y para obtener la respuesta debíamos saber que sistema de cría utilizan los belgas. ¿Crían en consanguinidad? ¿O se aplican criterios de selección análogos o comparables a los de Toni? ¿O recurren a una heterozigosis continua con rotación de reproductores (tal vez con la introducción de vez en cuando de un Harzer)? Será difícil obtener respuesta a menos que un criador belga honesto y sincero como Toni, explicara su modo de proceder, sin ninguna pretensión de querer enseñar a otros  y sin pretender tener razón al 100%.
Como Toni no persigue el objetivo de conseguir un stam o tronco, no aplica la consanguinidad, solo lo hace de una manera ocasional.

CONSIDERACIONES PERSONALES.
        Encuentro muy interesante el trabajo de Toni Zurlo y admiro mucho el coraje con  que expone su modo de criar; modo de criar que nunca he leído en ninguna parte. (Una ulterior confirmación del espíritu experimental con el que Toni gestiona el criadero es que el estudio continúa con el verdecillo. Ya ha llegado al R2 con la finalidad de entender que transmiten las hembras Malinois; seguramente, cuando disponga de los primeros datos, tendremos noticias suyas).
        Todo esto no quiere decir que me ha “convertido” a un nuevo credo, pero me ha convencido de lo importante que es experimentar con este modo de proceder.
        Quiero ahora hacer alguna crítica al pensamiento de Toni. Si cria con tantas parejas, se obtienen buenos ejemplares a la fuerza. Si el porcentaje de buenos canarios es del 5%, con 200 machos obtiene al menos 10 canarios buenos. Es verdad que los campeones no nacen de los campeones, sino de los canarios “normales”; pero todos los canarios normales son hermanos, hermanas, primos o padres de campeones, con lo que el porcentaje de canarios buenos aumenta. Finalmente, si no se adquieren reproductores, para evitar la consanguinidad, con el paso del tiempo todos los ejemplares tarde o temprano, estarán todos ellos relacionados entre sí y ¡entonces  tendría un stam o tronco!
        Estaría bien que ahora un criador que dispone de un stam o tronco puro y consanguíneo, que constantemente da buenos ejemplares escribiese una respuesta a este artículo exponiendo su modo de criar, los resultados que obtiene y obviamente, como escoge las hembras.
                                                                         Emanuele  Spagnolo




martes, 29 de abril de 2014

LA ELECCIÓN DE LAS HEMBRAS – 2
Emanuele  Spagnolo

Este artículo es una respuesta o comentario al artículo aparecido con anterioridad titulado LA ELECCIÓN DE LAS HEMBRAS.


He leído y releído con mucha atención el escrito de Toni Zurlo y he reflexionado mucho sobre aquellas partes que me parecían de más difícil digestión. Ahora me gustaría hacer algún tipo de razonamiento en voz alta sobre las conclusiones a que he llegado con el fin de hacer juntos un examen o tener la oportunidad de comenzar una discusión acerca de estas mis conclusiones.
En primer lugar, una premisa: que todos los canarios que se reproducen hoy en día son, sin duda, el resultado de mutaciones y selecciones posteriores; algunas mutaciones son dominantes, y otras recesivas; cualquiera que sea su naturaleza, son ciertamente menos eficientes que la de tipo salvaje: un canario verde con rayos tiene una mejor oportunidad de supervivencia que unos de un color amarillo o blanco, porque la mejor capacidad de camuflaje le oculta de los depredadores; un plumaje canario corto y bien ajustada "funciona " mejor que un plumaje abundante, rizado y con uñas de  sacacorchos; un canario cuyo canto es alto y chillón es capaz de definir el territorio, atraer a las hembras y alejar a los machos rivales más eficazmente que un canario de  un canto bajo y acuoso. Esto nos dice que si no hacemos  una presión selectiva constantemente artificial en nuestros canarios, inevitablemente tienden a perder los caracteres deseados a favor de los de tipo salvaje: si ponemos diez pares de parisinos en un gran aviario y los dejamos durante unos años sin intervenir en la reproducción, tendremos ejemplares menos rizados y  mucho más pequeños.
Una segunda premisa: pongámonos de acuerdo sobre la terminología. Los caracteres de los canarios pueden ser de dos tipos, cualitativos (o mendelianos) y cuantitativos. Los primeros son  la expresión de un único par de genes, cuya presencia o ausencia genera una característica fenotípica o no; el color blanco dominante es un claro ejemplo: si el canario es un portador del gen "blanco dominante" su expresión del lipocromo se inhibirá y tendremos un canario blanco. Los rasgos cuantitativos son el resultado de la combinación de muchos genes que contribuyen a la manifestación fenotípica como un todo: la canción seguramente cae dentro de esta segunda categoría, concurriendo a su manifestación de las estructuras de la siringe, los centros nerviosos que regulan la expresión de canto, la capacidad de aprender, la naturaleza del canario, y así sucesivamente.

La transmisión de estos caracteres  (tanto cualitativos como cuantitativos) se lleva a cabo de acuerdo a las leyes específicas que son más o menos conocidos por todos:
-     Dominancia: ocurre cuando un solo gen hace que se manifieste la característica que porta. Un ejemplo es el caso ya mencionado del blanco dominante, que inhibe la expresión del color amarillo, aunque solo hay un gen del color blanco.
-      Recesividad: es la otra cara de la moneda: el gen debe estar presente en una dosis doble, en los dos cromosomas,  para expresarse. Por ejemplo el blanco recesivo  solo se manifiesta si tiene el gen blanco en los dos cromosomas; si sólo hay un gen el color será el amarillo portador de blanco (o rojo, o marfil).
-     Codominante: es cuando dos genes alelos no son capaces de eliminar el mensaje de otros dos, por lo que se da una expresión de los dos. Por ejemplo, cruzando un canario amarillo con otro verde nos salen hijos pintones, ya que los genes que regulan el amarillo y los que regulan el verde, tienen “la misma fuerza”.
-         La penetrancia: expresa la fuerza de un gen , o su capacidad para manifestarse en el fenotipo cuando está presente en el genotipo. Un  gen que tenga, por ejemplo, una penetrancia del 60%, indica que solo se manifestará en el 60% de las crías y en el otro 40% no, aunque lo lleven en su código genético.  Esta variabilidad de la expresión de un gen que está presente, pero que a veces no se expresa o se expresa a medias, puede ayudar a explicar el "salto de generación ", o por qué una determinada característica puede desaparecer de repente en un plantel para reaparecer en la descendencia.
Hablar de caracteres dominantes y recesivos en el Malinois, es una tarea de enormes proporciones, ya que la canción es el resultado de la interacción de muchos factores, principalmente genéticos, y también ambientales. En la canaricultura de color es necesario conocer el modo de transmisión de caracteres, pero también es fácil, ya que se trata de rasgos mendelianos cualitativos: el color blanco, marfil, ágata, isabela, topacio, pastel, etc. o existen o no existen y el canaricultor agricultor debe tener claro que variedad desea criar, y debe estar familiarizado con las leyes de Mendel pares cuando empareja a sus canarios, buscando  en el registro de cría, que ejemplares son los portadores de rasgos recesivos o de rasgos ligados al sexo. El Malinois es un asunto diferente: no hay caracteres mendelianos simples en  juego, sino que son rasgos multifactoriales.
En cuanto a mí, a pesar de la certeza de la existencia de las leyes de Mendel también en la canaricultura de canto,  aplicó este sencillo argumento: "Si el Klokende típico es recesivo o dominante no importa: tengo ejemplares que lo emiten muy bien y en el transcurso de varias generaciones  aumentará el grado de homocigosis para ese carácter de modo que finalmente voy a conseguir una cepa con una buena Klokende. Me comportaré de una manera similar para los otros giros y escogeré a los ejemplares que expresen con más calidad esos giros. De este modo aplico una presión selectiva artificial a mis  canarios, excluyendo de la reproducción a los machos menos válidos. ¿Y cómo escojo las hembras? Cómo se hace desde siempre: hermanas, hijas, y especialmente las madres de los mejores machos, con la esperanza de encontrar hembras transmisoras (hembras que transmitan esos caracteres).
Un intento para localizarlas es emparejar pocos machos y muchas hembras, construyendo así una red, en la que se pone en las columnas a los machos y en las filas a las hembras: en los cuadros generados por la intersección de filas y columnas se apuntarán los números de anillas de los hijos, si usted tiene los mejores ejemplares en una columna tendrá un potencial transmisor masculino, si los mejores ejemplares  están alineados en una fila, esa hembra es candidata para el título de transmisora.
Este es el modo de proceder de la mayoría de los criadores: aplicar una presión selectiva artificial para conseguir al final un criadero uniforme, en el cual después de unos años, desde el punto de vista de la información genética, un hembra vale más o menos que otra, y siendo todas ellas representativos del valor medio del criadero que se ha construido.
Sigo convencido de la bondad de este método, pero el hecho de que un criador del calibre de Zurlo hable de "apertura de  puertas aún no imaginado" me ha llevado  a creer que debe haber un paso más que se debe tomar. He leído y releído el artículo y he pensado en ello durante mucho tiempo, hasta que, de repente  se me encendió una luz en la cabeza. No sé si lo he comprendido, pero ésta es la idea que me he hecho.
Todos hemos intentado varias veces emparejar un macho de un stam o criadero con una hembra de otro stam, a menudo con resultados decepcionantes; pero al menos una vez, creo que nos ha pasado a todos  que de un emparejamiento como ese, nos hemos encontrado con asombro frente a unos pollo que cantaban de una manera similar a la del padre, como si la hembra no hubiese contribuido en nada a la canción de sus hijos; algunos incluso han pensado que es el macho el que transmite la canción y en consecuencia han gastado fortunas para tener grandes cantores, que es poco probable que den buenos resultados. En realidad en el resultado de este acoplamiento hay que dejar claro que el macho tenía un canto dominante respecto a la hembra: de hecho, acoplando entre sí a  los hermanos habrían sido obtenidas ejemplares que, teóricamente, se habrían distribuido en una amplia variedad, que tendría un extrema a un individuo que cantase  exactamente igual que el stam de su abuelo, y en el otro extremo un ejemplar con la canción muy similar a la del stam de la abuela;  en el medio hay toda una gradación de ejemplares intermedios; debido a que de una pareja no se obtienen cientos de canarios necesarios para realizar una estadística significativa, sino solo unas pocas unidades, en alguna ocasión habremos sido capaces de observar en la realidad sólo el resurgimiento de las frases de canto del stam de su abuela. Entonces hemos tenido la reaparición de caracteres recesivos que se han convertido en homocigóticos (como los genes recesivos de los canarios de color, cuando se aparean los portadores).
Si un criador pudiese localizar y aislar en su stam dos líneas distintas que actúan en relación de dominante y recesiva la una respecto a la otra, posiblemente veríamos abrirse un mundo  impensable: la aplicación de criterios científicos, no en los individuos sino en las poblaciones. La creación de una línea femenina, si se tiene éxito, va a determinar el éxito constante en las exposiciones. En primer lugar querría precisar, permítanme decir que creo que los factores dominantes y recesivos  tienen sobre todo un valor relativo para una única pareja y pueden dar excelentes resultados sólo con aquellos canarios que son bien conocidos. En otras palabras, si un año tenemos la suerte de ver nacer un campeón en nuestro criadero (hay cosas que pueden suceder ¡sin previo aviso!) es totalmente inútil llamar a Zurlo para pedirle cinco hembras recesivas para emparejarlas: no creo que vayamos a conseguir muchos hijos que sean similares al padre  campeón. La línea dominante y la línea recesiva son para verlas en la óptica o perspectiva de un stam o criadero; son una manera de hacer la selección que tiene como objetivo la producción constante de ejemplares de exposición de alta calidad.
 Permítanme concluir examinándolas implicaciones prácticas de lo que he escrito, tanto para aclarar mi pensamiento, y para confirmar que he entendido el artículo Zurlo. Lo haré respondiendo a esta pregunta: ¿conviene criar canarios teniendo en cuenta los caracteres dominantes y recesivos, hasta el punto de construir una línea femenina?
¡Depende del criador! Para alguien como yo, que tiene poca experiencia, un oído no demasiado fino, unas pocas parejas, poco espacio y poco tiempo, probablemente no: es más fácil limitarse a los métodos tradicionales, conseguir experiencia, tratar de enriquecerse culturalmente y conformarse con la alegría de las eclosiones, del canto no excepcional de sus canarios y de esas pequeñas mejoras que los canarios pueden lograr año tras año; para los resultados de prestigio los tiempos no están maduros.
Muy diferente es el caso del gran criador, grande no sólo por el número de parejas o por los logros conseguidos, sino también por una gran pasión, la sensibilidad, la intuición, la capacidad de tomar decisiones y la osadía de volver a intentarlo, incluso cuando parece que han logrado los mejores resultados. Un criador de esta clase conoce a sus canarios al derecho y al revés y elige los ejemplares para la  reproducción sin dudar. Puede construir una línea femenina recesiva y otra de machos dominantes porque sabe el modo de transmisión de los diversos giros en sus canarios, y cuales se comportan como dominantes y cuales como recesivos. El criador de Malinois obtiene los reproductores por cruzamiento: línea masculina dominante X hembra recesiva, ya seguro del resultado, canarios con el timbre paterno, pero con algo más proporcionado por esta heterocigosis programada y no casual. Como hacemos cuando mezclamos ejemplares de criaderos o stam diferentes. Los ejemplares obtenidos de estos acoplamientos son los que se deben destinar a los concursos.
Y entonces año tras años, los mejores ejemplares se utilizan en parte para mantener al máximo nivel las dos líneas homocigóticas y en parte para obtener ejemplares de concurso. Si he entendido bien, nos estamos moviendo en un nivel científico muy elevado, que tiene en cuenta la variabilidad de las poblaciones y que está lejos de la problemática de los pequeños criadores que tenemos dificultar para escoger el mejor entre dos hermanos.

domingo, 23 de marzo de 2014

 LAS DIVERSAS EPOCAS DE LOS CANARIOS MALINOIS      
                           
Entrenamiento.
         Para entrenar a los jóvenes debemos seguir un procedimiento adecuado.
         Hay que separar a los jóvenes machos procurando que no se cuele ninguna hembra. Si poseemos más de una línea es esencial tener suficientes habitaciones para acomodar cada una de ellas en una habitación a fin de evitar posibles interferencias.
         Si pájaros de diversas líneas inician su aprendizaje juntos normalmente se produce una confusión a consecuencia de la mezcla de las diversas líneas y no desarrollan su canto en la dirección adecuada.
         Actualmente hay varias  direcciones o líneas de canto en el Malinois, hay una línea con el agua muy desarrollada y pocos sonidos metálicos y otra con metálico más señalado y el Klokende más diferenciado.  Cada una de estas líneas se caracteriza por unos giros bien desarrollados y con unas características que la diferencian claramente  de la otra (todo este apartado de las líneas de canto está ampliamente desarrollado en un artículo titulado “Las líneas de canto del Malinois”). Hay también criadores que tienen planteles que son un cruce entre ambas líneas y sus pájaros, normalmente, tienen gran cantidad de giros pero no están especializados en ninguno de ellos ni tienen un buen tono musical.
         En el entrenamiento de los pájaros se deben tener los de diversas líneas separados unos de otros. Si se ponen juntos los de una línea y otra los pájaros cantarán giros que no tendrán la pureza ni las características de los progenitores, sino que será un canto mixto, generalmente de poco valor. Intentar conseguir un plantel de canarios de canto que den todos los giros conlleva casi siempre un deterioro de los giros más importantes y una pérdida en la pureza de la canción.
         Algunos criadores ponen todas sus esperanzas en el aprendizaje a través de un profesor creyendo que una parte importante de la canción es aprendida en vez de estar en la dotación genética de la estirpe que estamos criando. Muchas veces ocurre  que canarios que han tenido un buen profesor cambian su canto después de la muda y que un canario que ha cantado muy bien de pollo cambia su canto en cuanto es puesto en un ambiente más pobre y pájaros que después del primer año mejoran su canto si son puestos en el ambiente adecuado. Todo criador debe revaluar a sus canarios adultos después de la muda. Aquellos canarios que conservan un canto de calidad, con una dicción clara y un buen tono deben quedarse en el criadero, sin embargo aquellos otros que lo han modificado a peor son ejemplares de poco valor genético y deben ser desechados como reproductores. Estos ejemplares que no modifican su canto son los que se deben emplear como reproductores para conseguir dar estabilidad y continuidad al plantel que estamos criando.
         Si en un plantel ya estabilizado introducimos cualquier pájaro corremos el riesgo de perder en poco tiempo lo que se ha tardado mucho en conseguir. Aquellos criadores que están constantemente metiendo  pájaros nuevos lo único que consiguen es algún que otro ejemplar de calidad y muchos otros mediocres.
         Cuando se han obtenido buenos pájaros, deben conservarse los padres de esos ejemplares. Si se muere la madre o el padre se deben conservar los hermanos para echarlos con el padre o la madre. Los buenos canarios obtenidos en  casa, después de años de crianza y selección transmitirán esas cualidades a sus hijos, con lo que mantendremos y aumentaremos la calidad media de nuestro plantel.

Cría.
         Una vez que ha terminado la temporada de aprendizaje y concursos debemos fijar toda nuestra atención en la cría. Hay que  seleccionar rigurosamente los pájaros de forma que sólo nos quedemos con lo mejor. Una buena manera de progresar rápidamente es emplear un macho con cuatro o cinco hembras; las buenas cualidades del macho pasarán a un gran número de descendientes. De los mejores ejemplares se debe uno quedar con  hermanos y hermanas ya que estos probablemente también transmitirán a sus descendientes las buenas cualidades y sobre todo si todos los hermanos machos son de gran calidad.
         Se deben echar entre sí los canarios  que tienen grandes cualidades y provienen de progenitores que también las tienen y que tengan un canto similar, con una gran calidad en los mismos giros principales o en aquellos que especialmente deseemos cultivar.
         Hay criadores nuevos que adquieren un macho de gran calidad y lo cruzan con sus hembras sin fijarse en si tienen el mismo tono, la misma línea de canto y los giros de una calidad similar, los resultados de este tipo de cruces  son en muchas ocasiones desalentadores e imprevistos. Si se compran sólo hembras sin haber escuchado a sus padres y hermanos ya si que los resultados son totalmente imprevisibles. Esto que acabamos de decir vale exactamente igual para los canarios maestros que se pueden utilizar o adquirir para enseñar a los jóvenes; si no son de la misma línea de canto lo único que harán será interferir en el aprendizaje  de en los que, teóricamente, tenían que aprender de su canto.
         Los criadores expertos no introducen canarios nuevos todos los años. Normalmente tardan 10 años o más en introducir canarios nuevos y eso sólo lo hacen cuando ven que aumenta mucho el número de huevos claros o empiezan a aparecer animales con deformidades o que el volumen del canto se viene abajo. Introducen dos o tres machos de la misma línea de canto que ellos tienen o lo más similar parecida, con la misma dicción, misma o superior calidad en los giros principales, etc. Y, esto es muy importante, sobre todo valorando los resultados obtenidos. Si los resultados suponen un paso atrás se desechan esos pájaros, sus crías y se vuelve a comenzar de nuevo. Se comprenderá que para hacer esto se debe de introducir sangre nueva en algunos pájaros y no en todo nuestro criadero de golpe. Conozco criadores que tenían unos buenos pájaros, de una línea bien fijada y para refrescar sangre y que no les apareciesen deformidades metieron todas las hembras nuevas de otros criaderos; los resultados fueron desastrosos, se quedaron sin nada.
         Los canarios que se adquieran con idea de utilizarlos como reproductores deben estar en el criadero por lo menos un mes antes, con el fin de que se habitúen a la nueva alimentación, condiciones de temperatura, luz y humedad del nuevo local, etc. Personalmente cuando adquiero nuevos machos prefiero que sean adultos ya que tienen el canto hecho y es más difícil que varíe con el paso del tiempo; sin embargo hay quien prefiere que sean pollos porque así es más fácil que fecunden y que al echarles con una hembra adulta salgan más machos en la cría (¿?).
         Las hembras deben ser cuidadas y preparadas para  la cría tan pronto como salen del jaulón de cría, bien sean como hembras que acaban de criar, bien sea como pollos. Una hembra bien cuidada es  una garantía para tener buenos resultados en la temporada de cría.

La muda.
         Esta época es una de las más tranquilas para el criador de canarios de canto, pero no por ello deja de ser muy importante. No es hasta después de la muda cuando el criador sabe los pájaros buenos que tiene. Si un canario muda mal no se podrá ver si es buen o mal cantor. La hembra que mude mal no tendrá sus cualidades reproductoras en óptimas condiciones. Cuando ya podamos escuchar a los nuevos canarios sabremos si la calidad de la canción sobrepasa a la de sus progenitores y también sabremos si los progenitores son buenos, o las parejas han sido bien hechas, observando a sus descendientes. Si de alguna o algunas parejas nos salen hijos de una calidad mejor que la de sus padres, conservaremos estas parejas para tener una reserva de canarios de gran calidad genética.
         Si no se cuenta con espacio para tener un gran número de pájaros y se observa que los hijos son mejores que los padres, hay que conservarlos con preferencia al padre ya que siempre debemos ir mejorando y un buen camino es quedarse con lo mejor.
         La finalización de la muda es también un buen momento para hacer una selección entre las hembras. Conozco a un canaricultor, que ha sido campeón del mundo, que uno de los criterios de selección de sus hembras es quedarse con aquellas, y con sus hijas, que le han criado un mínimo de 6 pollos en  tres posturas. Las hembras con respiración dificultosa no deben ser tenidas en consideración, así como aquellas que no muestren un vientre limpio y sano. Las canarias  muy nerviosas y asustadizas no deben ser conservadas asi como tampoco las que despluman a sus pájaros en el nido. Esta selección, que puede parecer rigurosa, debe hacerse pues todas las características mencionadas son hereditarias.
         Una rigurosa selección sólo es posible si hay donde seleccionar. Si se cría con menos de 10 parejas se puede obtener algún que otro buen ejemplar, pero muy difícilmente se tendrá un plantel de categoría que tenga el sello del criador. Todos los criadores de canto que conozco, bien sean  de Roller, Malinois o Timbrado, y que año tras año tienen pájaros de gran calidad crían con un gran número de parejas, 30, 40. 50 e incluso más. Por supuesto que para criar estas cantidades hay que tener tiempo y sitio y no todos disponemos de ellos pero es dificilísimo poder competir con esos criadores que crían grandes cantidades. Hay criadores pequeños que se “arriman” a alguno de los grandes criadores, tienen su misma línea de pájaros y cuando introducen algo sólo lo hacen de ese criador con lo cual siempre están criando con la misma línea de canarios. Hay criadores importantes (de gran número de parejas y de alta calidad) que favorecen este tipo de forma de cría ya que así es como si ellos criasen con mayor número de parejas y ven que familias dan mejores resultados y tienen una  reserva de la que echar mano en caso de apuro

lunes, 17 de febrero de 2014

"LA ELECCIÓN DE LAS HEMBRAS"
         En una vida de trabajo he aprendido que la investigación llega a los más humildes trabajos y que es el método más rentable para lograr los objetivos propuestos, y esto también es válido para la ornicultura. Este es el motivo por el que me gustaría desarrollar una hipótesis para abrir un diálogo con los aficionados con el fin de ser confirmada o refutada. De esta manera se tendrían más elementos para la evaluación y una reducción del tiempo de verificación.
        Las hembras han sido siempre la preocupación de las razas de canto. Naturalmente yo voy a exponer mi experiencia y convicciones personales que he adquirido a lo largo de los años en que he criado, con resultados satisfactorios.
        Tengo que decir que me fascina más poder obtener óptimas hembras que machos, porque son más difíciles de conseguir y se puede conseguir una llave que abra las puertas de aspectos que hasta ahora son impensables. La explicación me parece que es más  fácil respondiendo a las preguntas específicas cuya respuesta me originaba las dudas.
 Hay cuatro preguntas a las que quiero responder con rapidez y de la forma menos evasiva posible.
1º - Poniendo un ejemplo: Si se echan 3 machos con una hembra, y de los hijos de un macho nace un campeón, y de los otros dos nacen pájaros de calidad ¿Qué patrimonio genético tendrá la hembra?
Intentaré responder a esta cuestión, no de una manera científica, sino con lo que he probado en la práctica de la cría de los Malinois. Creo que son indispensables otros elementos para valorar el patrimonio genético de una hembra, como por ejemplo: ¿Cuáles son los progenitores de la hembra y cuantos años tienen? Si están en el segundo, o mejor en el tercer año, ya han superado con creces la prueba del progenytest. Puedo saber si son dominantes o recesivos o portadores ambos de determinados factores (esto también con la ayuda del fenotipo); conocer la dirección del canto que trasmiten o si permanece latente el carácter del canto típico.
Las fichas de los machos son muy importantes para conocer el tipo de sonidos que emiten: ¿dominante o recesivo?, y el carácter y el fenotipo. Es por eso por lo que una ficha de enjuiciamiento debería incluir también otras evaluaciones, pero tal vez esto se traduciría en una preparación diferente.
Y ahora hablemos de los campeones. Estos son siempre pocos y si también se aplica a las hembras conocemos aún menos las que lo pueden ser. ¿Y entonces qué hacemos? ¿Tiramos todo por la borda? NO.
2º- En una temporada de cría en la que se echa un óptimo macho con tres hembras ¿Cuál de las tres se asemejará genéticamente al macho?
He tenido cuatro hermanas de una sola nidada que no tienen hermanos varones. Tengo la esperanza de que al menos una de ellos me daría algo bueno, pero en la creencia de que ellas tenían todo el potencial "para producir buenos ejemplares. Ahora tengo nietos de estas hembras pues determiné su potencial genético utilizando siempre el método establecido en el apartado 1
3º - ¿Cuántos años tardaremos en llegar a una conclusión? (Si es que se llega).
¡Pero, si ya hemos llegado! Cada vez que visitamos un criadero o hablamos con un aficionado intercambiamos nuestras experiencias y volvemos a casa con algo más en “la bolsa de los trucos”. La búsqueda de las cosas de la vida (y aquí se trata de la vida de nuestros canarios) nunca termina, es parte de la vida.
Autores italianos y extranjeros importantes nos advierten de no meter en nuestro criadero individuos con rasgos recesivos nocivos. No hay que olvidar que en las diversas formas de vida hay dominantes y recesivos; que el salvaje es dominante, pero no siempre. La mutación es recesiva, pero no siempre.
 Hay sonidos dominantes y recesivos. Si no fuera así no podríamos disfrutar de la belleza de ciertos temas maravillosos que proceden de mutaciones. Si la canción del Malinois, como yo creo, es el resultado de una mutación, entonces se darán cuenta de que lo anterior merece ser tenido en cuenta.
Para conseguir buenas hembras  hay que usar las matemáticas y no olvidarse de Mendel. Hay que elegir el genotipo observando el fenotipo, pero no es suficiente.
Creo que este año podré valorar un primer resultado de una línea para obtener hembras, tal como se hace para el mosaico, cambiando naturalmente los caracteres
4º - Para terminar ¿con qué material hay que comenzar?
A este punto respondo que partamos de ejemplares que manifiestan el valor medio del criadero. En una nidada puede haber una hembra recesiva que transmita cualidades a sus hijos, y si se empareja con un macho con una voz con buen timbre, que puede ser un carácter que proviene de un abuelo materno, se puede obtener hijos de mejor calidad.
Toni Zurlo